Hoy los cambios en los mercados son abruptos, algunos sectores van en declive y las viejas recetas ya no funcionan.
Las empresas y dependencias de gobierno tendrán un rol clave en la protección y seguridad de los ciudadanos al igual que en la reducción del impacto negativo en la economía y en la sociedad dependiendo cada vez más en una comunicación eficiente que facilite la operación y la reacción inmediata en caso de contingencias.